SUPER ALEJANDRO
Erase una vez un niño llamado Alejandro.
El vivía en Motril con toda su familia. Un día, fue a Granada ha visitar a unos
amigos muy antiguos. Cuando llegaron, se fue a jugar con una niña llamada
Mariló, que era la hija de los amigos. Estuvieron
hasta las 1 de la madrugada, y cuando se fueron empezó a llover. Iban por la carretera
ya lo lejos, se veía una humareda y muchas sirenas de colores. Como habían cenado pizza que era lo que más le
gustaba, se arto de comer y entonces, su estómago se empezó a revolver. Le dio un ataque, y de repente le entró una
fuerza y una musculatura increíble. Sus padres, María y José se quedaron asombrados por la situación. A
Alejandro se le ocurrió una idea, que era ayudar a los bomberos, a la policía y
a la ambulancia a salvar a esas personas que se habían quedado atrapadas entre
en atasco por la lluvia. Voló y voló hasta que llego al accidente. Primero, la
policía le dijo que se estuviera quieto, pero él no le hizo casó y se lanzó al
ataque. Puso los coches de pié, y después rescató las personas que se habían
quedado atrapadas en el accidente. Al día siguiente, todos le dieron la
enhorabuena por hacer hecho un deber de la humanidad.







